
El próximo domingo 22 de marzo, Morelia se convertirá en el escenario de un encuentro único donde los roles tradicionales se invertirán: esta vez, no serán los humanos quienes elijan a sus mascotas, sino los michis y lomitos quienes decidirán si los asistentes son dignos de convertirse en su nueva familia. La tercera feria de adopción del año, organizada por la asociación *Casita de Frijol y Tadeo*, tendrá lugar en el patio central de la Universidad Nova Spania, un espacio que la institución educativa ha cedido con generosidad para impulsar esta noble causa.
El evento, programado de 12:00 a 17:00 horas, promete ser una experiencia fuera de lo común. Los animales, cuidados con esmero y en condiciones óptimas de salud, llegarán listos para encontrar un hogar lleno de amor. Pero aquí no habrá decisiones unilaterales: cada uno de ellos evaluará a los posibles adoptantes con esa mirada curiosa y ese instinto infalible que solo los peludos poseen. La dinámica, tan original como conmovedora, busca garantizar que las adopciones sean responsables y duraderas, basadas en una conexión genuina entre el animal y su futuro dueño.
Ángeles Rojas, presidenta de la asociación, destacó la importancia de este tipo de iniciativas. «Nuestros michis y lomitos no son solo mascotas; son seres con personalidad, con historias que merecen un final feliz. Todos llegan en perfectas condiciones, vacunados, esterilizados y con el corazón abierto a una nueva vida», explicó. Además, subrayó que el objetivo va más allá de encontrarles un techo: se trata de crear vínculos que transformen vidas, tanto las de los animales como las de quienes decidan llevarlos a casa.
La ubicación elegida, en pleno Centro Histórico de Morelia —en la Calzada Fray Antonio de San Miguel 173—, facilita el acceso a los interesados y refuerza el compromiso de la comunidad con el bienestar animal. La Universidad Nova Spania, al abrir sus puertas para este evento, reafirma su papel como aliada en causas sociales, demostrando que la educación y la solidaridad pueden ir de la mano.
Para quienes asistan, la recomendación es clara: vayan con la mejor actitud, pero también con la disposición de dejarse sorprender. No se trata solo de elegir, sino de ser elegidos. Los animales, con su intuición única, sabrán reconocer a esa persona especial que les ofrezca no solo un hogar, sino una vida llena de cariño. Y aunque el proceso pueda parecer inusual, es precisamente esa espontaneidad la que ha convertido a estas ferias en un éxito, logrando que decenas de michis y lomitos encuentren familias cada año.
El llamado está hecho: este domingo, más que asistir, podrías ser el elegido. La invitación es abierta, y el único requisito es llegar con el corazón dispuesto a cambiar una vida —o a que una vida cambie la tuya—. Porque, al final, adoptar no es solo un acto de amor, sino el inicio de una historia que merece ser contada.


Deja una respuesta